Banal: lo simple y lo complicado

Participante – Satya, noto que el estar en el mundo demanda planeamiento, y me gustaría saber cuándo ese planeamiento es del fluir o es una cosa mental, del control. Tengo la necesidad de comprender eso porque, a veces, hay un impulso de dejar suceder, suelto; pero noto que algunas cosas necesitan planeamiento.

¿Podrías ser más específica?

Participante – No sé… algo como una cena, por ejemplo. Necesito pensar en hacer la comida a las 6 de la tarde, si no, no va a dar el tiempo…

Banal.

Participante – O un trabajo que tengo que entregar en una fecha determinada…

Banal.

Tienes que tener la capacidad – y eso dice mucho de tu propia observación – de prever todas las posibilidades, todas las variables. Si llueve, ¿qué hacer? Si no tengo algo que necesito, ¿dónde encontrarlo? Cuando tengas que hacer algo, basta elaborar, de alguna manera, de modo que tengas todo a tu alcance. Eso es banal. Si estás en observación, es banal.

Voy a decir algo aparentemente absurdo aquí: la Consciencia es la cosa más racional que existe. La mente, curiosamente, es la cosa más irracional que existe. Cuando depende de tu mente, haces cosas innecesarias. Cuando funcionas a través de la mente, haces cosas completamente innecesarias. Cuando la acción viene a través de la Consciencia, solo haces lo necesario. La Consciencia tiene esa capacidad objetiva de dejar las cosas bien simples.

La mente, en otras palabras, siempre complica – complicación es la esencia de su existencia. Sin complicación, la mente desaparece. Nota. La mente es la que complica las cosas; sin la mente, no hay complicación.

Participante – A veces se me viene esa duda porque, cuando observo como mi mente funciona, noto que ella tiene algo de control – incluso por la descendencia oriental, en fin. Entonces me quedo con esa duda al respecto de cuando estoy organizando algo, de si estoy muy mental, queriendo controlar cada detalle. Pero eso que hablaste de la objetividad de la Consciencia es interesante.

Si existe la duda, es porque sí, la mente está. Entonces observa, mira cómo estás haciendo las cosas. Nota cómo sería, tal vez, no controlarlas. Si tu acción parte de un condicionamiento mental, lo opuesto será doloroso o, inclusive, imposible. Si fuese mental, la pelea va a ser dura. Pero si no fuese mental, no habrá el menor problema en soltar.

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